|
|
Tienes
derecho a que la biblioteca escolar
sea preciosa, acogedora
y bien iluminada, a que las personas
que allí atiendan sean amables
y amen a los niños lectores; a no llenar fichas ni
papeletas, a que se te preste
un libro por indicios de color,
olor, tacto y sentido, pudiendo
tú preguntar acerca del contenido
de tal o cual libro y que la respuesta sea mágica.
Danilo
Sánchez Lihón
|
|