|
|
Tienes
derecho a que los adultos en
tu casa, en la escuela u otro sitio, te lean en alta
voz los pasajes de los libros que más te interesan
y que al leer su voz sea
hermosa, afectiva, plena
de resonancias; tronante o apacible
según convenga; y que en ella la vida cante su mejor
melodía.
Danilo
Sánchez Lihón
|
|